¿En qué consiste la reforma de la Constitución?
Consiste en impedir prácticamente que haya déficit público y en dar
prioridad absoluta al pago de la deuda. Sin déficit será difícil que se pueda
crear empleo público, que haya obras públicas que duren varios años o que
tengas acceso a la educación y la salud gratuitas y de calidad. La prioridad
de la deuda quiere decir que ésta se pagará siempre antes que una pensión
o que una factura de un trabajo hecho para la Administración Pública.
¿Por qué se quiere imponer ahora?
Porque responde al acuerdo entre conservadores y socialistas plasmado en la
Unión Europea para imponer políticas neoliberales que sólo favorecen al
capital financiero (los bancos, los seguros, los grandes inversores y
especuladores: esos son los mercados). Es el llamado consenso de Bruselas,
que se quiso imponer con la Constitución Europea. Franceses e irlandeses
votaron en contra. En España, IU pidió el voto NO.
El capital financiero quiere asegurarse que va a cobrar el dinero que presta
por encima de cualquier otra cosa. Pero la parte más importante de esa
deuda se ha originado, precisamente, por ayudar a los bancos y al resto del
capital financiero.
El Banco Central Europeo que está actuando como una auténtica cooperativa
de defensa de los intereses financieros privados, impone medidas de recorte
del gasto púbico para que exista mayor cantidad de recursos disponibles
para las instituciones financieras que, además, reciben créditos a muy bajo
interés. Nada de lo que se está haciendo en Europa ayuda a salir de la crisis
y si a salvar a los bancos de sus problemas, que ellos mismos han generado.
El recorte del gasto es la única obsesión. Es verdad que el gasto público hay
que racionalizarlo para que sea más eficiente, pero se necesita más y mejor
gasto público para salir de la crisis y estimular la economía.